¡Hola amidogs! Estoy ya por aquí, hoy soy yo, la mamá de los protagonistas de este blog. Vengo a contarte una experiencia personal inolvidable.

Aquí comienza mi sueño. Un sueño que se hizo rogar y mucho. Soy MªJesús y puedo decir que oficialmente soy peluquera canina.
Para algunos parecerá algo fácil, otros sabrán lo que conlleva, pero los que me conocen saben lo que he tenido que pasar hasta llegar aquí.

No todo ha sido malo en el camino, al revés, anécdotas y una serie de sucesos que te enseñan a seguir tu corazón y hacer lo que realmente te gusta y te llena. Ha sido duro.
La vida quiso hacerme muy fuerte tanto que me tuvo estudiando algo (Filología Inglesa) con lo que no me sentía yo. Con tal de ”aprovechar mi inglés” Sí, soy bilingüe, estuve viviendo con mi  familia en Irlanda tres años así ¡Que me quiten lo bailao!
Pero esta carrera no es sólo inglés… Eso sí, la enseñanza me sigue chiflando.

En segundo ya supe que no era lo mío pero me animaban a seguir, lo que pensé que quizás eran conspiraciones de mi cabeza. Contra vientos y mareas pude ir aprobando todo hasta quedarme dos asignaturas y mi TFG por  realizar.

En mi mente andaba la idea de dedicarme a ellos, los animales, los que tanto me habían transmitido. Ellos habían cambiado mi vida (para mejor, por supuesto) Me vine a  Córdoba con el papá de nuestros peludos para poder terminar aquí lo que estaba estudiando. Sí, porque  lo que se empieza es bueno acabarlo ”por tener el título” decían. ¿Pues sabes? El destino hizo de las suyas y ya por últimas me avisó de que  no estaba en el camino adecuado. ¿Cómo? No convalidándome más de año y medio de asignaturas aprobadas en Málaga. ¡Ahí lo llevo!

Es aquí cuando di el paso, con más seguridad que nunca. Era LA MEJOR OPORTUNIDAD que me había regalado la vida. Con algo de miedo e incertidumbre pero estando muy segura de ello, decidí hacer caso a mi corazón. Ellos llenan mi alma.
Mucha, la mayoría de gente de mi alrededor no lo podía creer. Sí, dejé atrás algo que no me hacía ningún bien para poder avanzar. ¡Vaya por Dios! Si supiesen que la vida no es todo cuestión de tener una carrera… Mejor vivir dedicándote a algo que te apasiona y te hace feliz, muy feliz. Muy pocos tienen esa suerte, y yo me siento la más afortunada del mundo.

Echa un vistazo a mi experiencia en el curso de peluquería canina.

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